• Isabel Camus

Ya sé por qué como más de lo que quisiera ¿Y ahora qué...?


Hoy te quiero preguntar si eres de la persona que ya dio el primer paso en esto de las emociones y la alimentación. Si es así, lo primero es felicitarte, si, aunque no hayas logrado aún tus objetivos de nutrición, tomar consciencia suele el paso más complejo.

¿Te ocurre entonces, que te dices a ti misma, que sabes por qué comes y que por tanto, tu tema es "simplemente" (como si fuera simple) fuerza de voluntad para cerrar la boca?

"Ya sé que como porque me siento sobrepasada por mi trabajo, la casa, los niños, etc. o porque me consumen muchos miedos, o porque no me siento querida"...en fin, tantas razones que tenemos para querer hacernos un cariño, para querer dejarnos ser y salir de las restricciones.

Me pasó el sábado pasado en una charla sobre Alimentación y Emociones, como siempre hay un número de personas que no ha pensado respecto de sus emociones en relación a su alimentación, pero también hay un porcentaje de personas que ya llevan un tiempo tomando consciencia de las emociones que gatillan su necesidad de comer golosinas y que con decepción y pesar dicen, aunque ya sé igual no puedo parar.

Y sí, a veces pasa, a mí también me pasa. Algunas personas hablaban de comer para lidiar con sus miedos, de comer por aburrimiento, de comer para premiarse o para relajarse. Y entonces la pregunta fácil es ¿Si tienes muchos miedos por qué no has ido a terapia? ¿Si comes de aburrida porque no te entretienes con otra cosa? Y ahí está la clave, es que si no haces otra cosa es porque no estás preparada para usar la alternativa. NO ES FALTA DE FUERZA VOLUNTAD! Es una necesidad no resuelta. Por qué no está resuelta? Porque no sabes cómo hacerlo.

Por ejemplo, una clienta me decía el verano pasado, .-me dí cuenta de que como helados para sentirme un poquitín de vacaciones. La respuesta fácil es ¡vete de vacaciones! Pero ella no podía ni tomarse unos recreos o al menos ese se decía a si misma. Y así seguía arrastrando su cansancio y sus momentos de placer, de un helado en la oficina, o mientras hacía las compras del súper o cuando terminaba el deporte de su hija el sábado por la mañana. Como siempre estaba cansada, todos las oportunidades era buenas para un helado.

¿De qué forma pudo salir de ahí? Al menos la mayoría de las veces.

1.- Con una gran cuota de compromiso, para ella era una prioridad de vida, encontrar una mejor forma de relacionarse con la comida, cuando tomó consciencia de su necesidad de descansar, se convirtió en una prioridad de vida el aprender a mejorar su relación consigo misma también.

2.- Su compromiso se tradujo en la posibilidad de abrirse a entender por qué sentía que no podía dejar ninguna de las actividades que desarrollaba, a pesar de estar muy cansada. Abrirse a mirar y cambiar las creencias que la mantenían demostrándole al mundo que es una mujer trabajadora, dedicada, diligente, una buena madre, etc. (las creencias que subyacían eran que si no llevaba un ritmo de trabajo, de ama de casa y madre abnegada, era floja, inefectiva, desinteresada, etc.) Esto en la práctica, se tradujo en que le pidió a su hija que este año buscaran actividades extra-programáticas que fueran el sábado por la tarde en vez de en la mañana. De paso, le enseñó a su hija, que las mujeres pueden darse momentos de descanso. y su hija se hizo amiga de las artes, porque no encontró deportes de su agrado en la tarde, y ahora toman cursos juntas y descubrieron una nueva forma de relacionarse.

3.- Sus ganas de lograr sus metas de nutrición y de quererse más, la ayudaron a buscar formas alternativas de satisfacer su necesidad, con jugos de fruta y 2 cuadrados de chocolate alto en cacao. Los que cuando podía se daba 2 minutos para tomarse el jugo en la plaza al costado de su oficina, bajo el sol. No eran vacaciones, ni era un helado pero se le parecía bastante. Ella misma muy graciosa me comentó, .-No estoy casada con Brad Pitt, que habría sido mi ideal, pero mi marido me hace feliz. Siento que lo mismo me pasa con mis jugos. Y cuando termino mi jugo, me siento poderosa y cada día que pasa me siento más poderosa.

Poco a poco, mi clienta, empezó a disminuir las ocasiones en las que sentía las ganas incontenibles de tomar helado, aunque aún lo hace, porque hay ocasiones en las que sólo un helado te ayuda a seguir el camino y eso, no es para espantarse. Pero hay muchas otras ocasiones, en las que podemos hacer más para rescatarnos de la vida que nos hemos construido y hacernos más felices.

Si tratas de rescatarte con 7 almendras secas, probablemente no tengas mucho éxito pero si te das el tiempo y la energía de buscar un rico y sabroso reemplazo, si gestionas la emoción que hay detrás de la obsesión con algunas golosinas. Entonces, ya avanzaste al siguiente paso en este viaje hacia una mejor relación con la comida.

Como siempre espero que te sean útiles, las experiencias compartidas. Ahora las dejo para saborear un atún grillado que me espera con vista a la montaña, en mi pequeño paraíso a la hora de almuerzo.

A disfrutar y estamos en contacto!! Ya sabes que me puedes comentar o preguntar por esta misma vía o en mi grupo de facebook HAZ QUE LA DIETA TE SIGA.


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© Isabel Camus  - 2020