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@ ISABEL CAMUS 2019 | DISEÑO: CLAUDIA RUSTOM

  • Isabel Camus

Qué es una mentalidad saludable y por qué es indispensable para nuestras vidas



Mi experiencia personal con la alimentación y la de las mujeres con las que trabajo me han enseñado la relevancia de tener una mentalidad saludable. Esto es importante a la hora de crear y mantener una buena relación con la comida y también hábitos basados en el amor propio y el autocuidado que se extiendan a todas las áreas de nuestra vida.

Creo que todo lo que hemos aprendido respecto a las dietas ha impactado negativamente en el desarrollo y adquisición de hábitos saludables y amorosos por parte de las personas que se preocupan por mantener un peso estable. Además, ha empeorado la situación para la mayoría de las personas y deteriorado su bienestar emocional.

Las dietas, como las conocemos hasta ahora: restrictivas, no sirven para ayudarnos a ser las personas que queremos ser a largo plazo y causan más daños que bienes.

QUÉ ES UNA MENTALIDAD SALUDABLE

En pocas palabras, tener una mentalidad saludable significa saber dónde poner nuestra atención. Para que entiendas esto mejor, te voy a poner un ejemplo personal: la primera vez en mi vida que tuve que definir una meta de alimentación restrictiva pude observar la forma en que mi necesidad de comer aquello que tenía prohibido aumentó de forma exponencial conforme pasaban los días. Es decir, cuantos más días llevaba “a dieta”, más grande era mi necesidad de comer lo que debía evitar a toda costa.

Esto, en términos psicológicos, se explica con lo que sabemos acerca del procesamiento de información y estímulos. Según Daniel Kahnemann (psicólogo y Premio Nobel), existen dos mecanismos para procesar la información del ambiente y que nos sirven, entre otras cosas, para determinar a qué vamos a prestar atención. Él los llama Pensar Rápido y Pensar Despacio. El primero tiene por objetivo dar una respuesta suficientemente buena a los desafíos del ambiente, ahorrando el máximo de energía y tiempo. El segundo tiene como propósito resolver los problemas a los que no logra dar respuesta el primer mecanismo; así, desarrolla un análisis más detallado y preciso de las situaciones y, consecuentemente, hace un uso significativamente mayor de energía.

Estos mecanismos se nutren de la información almacenada en el cerebro sobre nuestras experiencias pasadas, que dan origen a nuestras creencias (https://www.isabelcamuspsicologa.com/single-post/2017/08/11/Creencias-identificarlas-y-cambiarlases-magia). Entonces, ¿qué pasa si acumulo experiencias que me dicen que las cosas, personas o situaciones son de una forma determinada? Lo que sucede es que mis sistemas de Pensamiento Rápido y Lento van a estar predispuestos hacia un tipo de conclusiones y las veces que me equivoque, sólo si surge un conflicto, mi sistema de Pensamiento Lento podrá entrar a rectificar el análisis Rápido.

Así como esto funciona para evaluar situaciones, cosas y personas, funciona para evaluarnos a nosotros mismos y, en base a esas evaluaciones, tomar decisiones día a día respecto de nuestra vida y nuestra alimentación. ¡Lo que nos empodera enormemente para redefinirnos y vivir la vida que queremos!

¿Qué sacamos en claro de todo esto? Que una mentalidad saludable es aquella que se centra en los elementos saludables que queremos integrar en nuestra vida y aborda este proceso desde un punto de vista de autocuidado en el que lo más importante es el bienestar personal a todos los niveles.

POR QUÉ UNA MENTALIDAD SALUDABLE ES IMPRESCINDIBLE

A estas alturas puede parecer ya obvio, sin embargo, voy a insistir en el asunto: una mentalidad saludable resulta imprescindible para lograr resultados duraderos a largo plazo y hacer del proceso un camino de transformación agradable, tranquilo y seguro. Entremos en detalles:


  1. Tener una mentalidad saludable es imprescindible para no fracasar en las dietas. Si repasamos todo lo que hemos visto, podemos encontrarnos con que las dietas restrictivas podrían habernos jugado una mala pasada. Al poner nuestra atención en aquello que no debemos comer, lo primero que ocurre es que aparece en la mente la imagen de aquello que está prohibido. Lo que va generando una predisposición en el cerebro hacia aquellas imágenes que se repiten más, las prohibidas. Entonces, estaremos inevitablemente atraídos hacia aquello que no debemos comer.

  2. Tener una mentalidad saludable es imprescindible para conseguir hábitos saludables duraderos. Utilizando la misma lógica anterior, si pongo mi atención en lo que SÍ quiero incorporar a mi dieta o estilo de vida, ya estoy trayendo a mi memoria estímulos contra los que no tengo que luchar y que además serán beneficiosos para mí. En la práctica, pasamos de pensar en que tengo prohibido el arroz, por ejemplo, a pensar que me gusta la liviandad que me ofrece acompañar mis comidas con zanahorias salteadas y una rica salsa. O en la energía y sensación prolongada de saciedad que provee la quínoa.

  3. Tener una mentalidad saludable es imprescindible para avanzar hacia la persona que queremos ser en realidad. Cuando empezamos a pensar en los elementos que sí queremos incorporar a nuestra dieta o estilo de vida, nuestra atención empieza a dirigirse a estímulos que ya tenemos asociados a otras creencias, conocimientos y costumbres. Y todo lo que se relaciona con comida no saludable, conecta el sistema Rápido con pensamientos de incapacidad, de hacerse daño, de falta de voluntad y compromiso, hasta te conecta con los malos momentos de tu vida que has pasado con un antojito. En contraposición, todo lo saludable conecta con autocuidado, con responsabilidad, con logro, compromiso, etc. De hecho la valoración personal aumenta de sólo pensar en comida saludable. Esto cambiará radicalmente el proceso de Pensamiento Rápido, que se gatilla por defecto y estaremos empezando a convertirnos en una persona que sabe hacer elecciones más saludables y tomar decisiones más beneficiosas para sí misma.

  4. Tener una mentalidad saludable es imprescindible para el autocuidado que, a su vez, es imprescindible para una vida satisfactoria.

CONCLUSIÓN

A través de una mentalidad saludable agregaremos de forma consciente creencias, conocimientos y costumbres nuevas a nuestras vidas. Esto quiere decir que contamos con una fórmula de cambio profunda, poderosa y duradera que va mucho más allá de los hábitos de alimentación, pues actuamos sobre las creencias y emociones que gatillan nuestras decisiones diarias a todos los niveles.

En mi experiencia personal y la de las mujeres con las que trabajo, he visto que esta técnica tiene excelentes resultados y, además, es un proceso que se vive con mucho menos sufrimiento que otras formas de control de la alimentación (https://www.isabelcamuspsicologa.com/single-post/2017/07/03/Control-o-Descontrol-de-tu-vida-y-la-comida%C2%BFCu%C3%A1l-es-tu-caso). Por otro lado, hacer cambios desde una mentalidad saludable les ha permitido comprender que no nacieron sin fuerza de voluntad, sino que la habían estado usando de una forma poco efectiva para sus objetivos. Todo esto restablece su sensación de ser capaces de proponerse metas y cumplirlas.

Conseguir cambios saludables y duraderos en tu vida es posible y yo puedo ayudarte. Puedes ponerte en contacto conmigo escribiéndome a través de la página de contacto que puedes ver en la parte superior del blog.

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