• Isabel Camus

5 Fases de Mejora de la Nutrición

Actualizado: 19 de dic de 2019



Si estás leyendo este artículo imagino que te pasa como a la mayoría de las mujeres que consultan conmigo, estás aburrida de probar, probar y probar y que nada funcione. Y lo peor es esa sensación de ser difícil, prácticamente un caso perdido, de sentir que algo definitivamente nos falta para poder ser como los otros, para ser "normal" y poder disfrutar la comida, en vez de siempre estar peleándonos con ella. Si no es porque comimos mucho, es porque TENEMOS que comer poco de lo que nos gusta. Y así se acumulan las batallas, los intentos, las dietas, las cremas, masajes, pastillas y hasta las operaciones, una tras otra, dejando un sabor amargo, aun cuando hayan traído algún momento de orgulloso triunfo.

Pero mejorar tu alimentación no se trata sólo de los resultados, la relación con la comida es un proceso de desarrollo y como en todo proceso, podemos identificar etapas. En el trabajo desarrollado en mi consulta, he visto funcionar bien 5 fases en la mejora de la relación con la comida. Esto es importante porque todo se facilita si tomas las acciones adecuadas a la fase en la que te encuentras. Igual que es más fácil, gratificante y motivante ir a los cursos básicos de una disciplina nueva y además te ayuda a ir a construyendo tu confianza poco a poco para seguir avanzando. Es cierto que hay algunas personas que aprenden en los cursos avanzados a pesar de no tener una idea en un inicio pero son personas que probablemente están sometidas a situaciones especiales y son la minoría.

Si me sigues en mi cuenta de instagram, o si perteneces al grupo HAZ QUE LA DIETA TE SIGA, habrás visto un post en el que hablaba de estas etapas. Ahora te las voy a describir para que puedas ubicarte en alguna de ellas:

  1. Identificar alimentos que afectan tu bienestar- En esta etapa inicial, estás consciente a nivel racional de que quieres hacer algo por tu alimentación y por ti. Te sientes motivada a sentirte mejor y a salir del ciclo tortura- complacencia o restricción- exceso. Comienzas a entender las emociones que tienes alrededor de la comida, por qué aparecen y para qué aparacen. Empiezas a generar nuevas formas más efectivas de satisfacer tus necesidades tanto emocionales como de nutrientes. Aprendes a identificar cuando tienes hambre emocional y cuando es hambre corporal, cómo afectan los nutrientes o diferentes alimentos, tus estados de ánimo y tus estados físicos. La característica más notoria de cuando estás superando esta etapa, es que no puedes dejar de hacerle caso a tu cuerpo.

  2. Reemplazos por etapas- En esta segunda fase, ya empiezas a hacer ciertos reemplazos, ya te estás concentrando en lo que sí quieres, que tu alimentación le aporte a tu mente y cuerpo. Empiezas a aceptar que, avanzar y retroceder, es parte de enriquecer el proceso de autoconocimiento y lo empiezas a vivir con menos frustración, más centrada en los aprendizajes. Te tratas con más amabilidad, valoras tus logros y empiezas a dejar el apuro por llegar a la meta, para darle una base sólida a tu cambio. Aprendes más y más acerca de cómo reaccionan tu cuerpo y tus emociones a los diferentes nutrientes.

  3. Moderar cantidades- Una vez que empiezas a entregar a tu cuerpo los nutrientes que necesita para un buen funcionamiento y los nutrientes que soportan los estados emocionales que buscas, si aún fuera necesario, puedes empezar a trabajar sobre las cantidades. Empiezas a relacionar niveles de saciedad con diferentes nutrientes, alimentos, texturas, temperaturas, actividades y estados emocionales.

  4. Combinaciones saludables- Ya en una cuarta fase, has alcanzado una consolidación de una nutrición que ha restaurado tus niveles de energía, que ha construido tu capacidad de logro, has logrado una claridad mental muy evidente para ti y una salud estable. Usualmente han pasado unos 2 o 3 años desde que comenzaste este viaje. Entonces te empiezas a centrar en ciertas combinaciones de nutrientes que son sanadores para ti y que potencian aún más tus funciones orgánicas. Probablemente el nivel de conciencia de los beneficios de una buena nutrición, en esta etapa, es tan alto e inmediato que el hacer preparaciones complejas supone para ti un beneficio mayor al esfuerzo.

  5. Alimentación Medicinal- Cuando tu alimentación se vuelve casi en 100% tu medicina, estás en un estado de paz, de salud y vitalidad que se irradia. Has acumulado conocimientos acerca de muchos nutrientes, alimentos y combinaciones que se potencian entre ellas. Hay un nivel de comunicación con tu cuerpo, que es tal, que confías completamente en tu capacidad de entregarte lo que necesitas y tus posibilidades de auto-curación.

La mayoría de las personas comienza a sentirse mucho más feliz al ir entrando a la etapa 2, muchas ya se sienten satisfechas de llegar a una fase 3.

Yo soy especialista en fases 1-3 luego de eso doy el paso a otras expertas y es que los procesos de cambio luego de la etapa 3 son distintos y a mí lo que me alimenta es acompañar el proceso de salir del dolor, es acompañar a las personas a entrar en la esperanza y la seguridad en quiénes son y lo que pueden lograr.

¿En cuál etapa te ubicas? ¿Lo que has estado intentando estará alineado a la etapa en la que te encuentras? Si no lo ves muy claro o tienes dudas al respecto escríbeme un correo a isabelcamus@isabelcamus.cl y conversemos. O déjame un comentario con tu pregunta en el grupo HAZ QUE LA DIETA TE SIGA, que para eso está.

Un abrazo!

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