• Isabel Camus

¿Cómo acompañar a un niño en el desarrollo de una Alimentación Saludable y sin restricciones?

Actualizado: 19 de dic de 2019


En el mes de las madres este post está dedicado a madres y cuidadoras o a todas aquellas que ejercen un rol de crianza o que les gustaría ejercerlo en algún momento de sus vidas. Aunque también te puede ayudar a entender cómo llegaste a comer cómo comes hoy.

Si a veces lograr hábitos de alimentación nutritiva y saludable puede ser difícil para nosotras, acompañar a un(a) hij@, puede parecer una tarea compleja pero también puede ser más simple de lo que imaginas.

Acompañar a un(a) niñ@ en el desarrollo de una alimentación saludable y sin restricciones, es mucho más que hablarle de lo que nutre y de lo que daña su cuerpo. Se trata de acompañarlo a construir y escuchar su voz interna, para que se reconozca, se valore y aprenda a nutrirse para desarrollarse y crecer.

Lo primero que es fundamental comprender, es que para un niño o niña, el ejemplo que les damos vale más que mil palabras. Nuestras acciones los marcan a fuego, pero no suframos por eso, reconozcamos que lo mejor que podemos hacer, es dar lo mejor de nosotras, porque la culpa también se las transmitimos :) Así es que, sí, lo primero que te recomiendo, es que trabajes en tu propia voz interna saludable.

Lo que queremos hacer es acompañar al niño o niña, en el desarrollo de un comedor intuitivo. Un comedor intuitivo es una persona que come de acuerdo a su hambre y necesidades del momento. Es lo contrario a un comedor controlado que es el que surge mediante la ruta de la restricción y las dietas. El comedor controlado vive en un yoyo del peso y tiene más probabilidades de quedarse en el extremo del sobrepeso. El comedor intuitivo y consciente de sus emociones gatillantes de hambre, logra encontrar un balance entre hambre biológica y hambre emocional. Además tiene una mejor calidad de vida porque gestiona sus emociones de forma más efectiva y goza de mejor salud.

Si ya haz avanzado en tu camino propio, entonces puedes empezar a ayudar a los niños sobre los que ejerces alguna influencia profunda:

1.- Si tu niñ@ es menor de 3 años, lo más importante es que le des espacios para probar, que tengas disponible alimentos saludables y su exposición a alimentos no nutritivos sea la menor posible pero sin prohibir. Lo que se prohíbe genera mayor activación de la curiosidad o si se prohíbe con mucha fuerza puede anular la curiosidad y sobretodo la confianza en uno. Si tienes disponibles, a la vista o al alcance del niñ@ alimentos no nutritivos y te llevas diciéndole que no al niñ@, él o ella, puede acabar creyendo que todo lo que se le ocurre, es mala idea o puede acabar pensando que la única forma de lograr algo es rebelándose y oponiéndose. Tu niñ@ pequeñ@ te puede regalar la experiencia de ver en primera fila cómo se autoregula, desde su naturaleza, cómo puede un día comer mucho y al otro prácticamente hacer ayuno, podrás ver como, un día o tres, come mucho de un nutriente y otros balancea con otros nutrientes. Le regalarás la invaluable confianza en su naturaleza y una línea de comunicación directa y sin intervenciones, que apaguen su voz interna.

Si tu niño, ya es mayor y ha desarrollado el lenguaje entonces puedes tomar las siguientes acciones:

2.-La emoción es aquella energía interna que nos impulsa a movilizarnos a tomar acción y por tanto, también es el impulso que hay detrás de nuestras decisiones de alimentación. Un primer paso, es ayudar a nuestros hijos a identificar sus emociones, a nombrarlas, a hablar de lo que les pasa, cuando les pasa y por qué les pasa. (Más info sobre esto encuentras en el blog de Ivonne Laborda) Entonces, la próxima vez que veas a tu niñ@ algo alicaíd@ antes de ofrecerle algo rico que le gusta, trata de conversar con él o ella. Indaga qué le sucede, si notas que no tiene las palabras para expresarlo, busca las palabras tú y dile que tal vez lo que le sucede es…., no esperes que te lo confirme y no te ofusques si no está de acuerdo contigo. Ya le diste una opción, si quieres puedes darle varias. Luego pregúntale si hay algo que puedan hacer para mejorar la situación y que él o ella se sienta mejor. Si no sabe, ofrécele alternativas, si no le gusta ninguna, pregúntale si quiere probarlas, a ver si alguna le gusta. Si no quiere probar o si no le gustó ninguna alternativa. No importa, ya le ofreciste una mirada distinta y tal vez se olvidaron de pasar las penas con comida o tal vez aún necesiten un embeleco y puedan ir por uno que sea rico y saludable.

3.- Aprende a diferenciar hambre biológica, de hambre emocional, para que se lo puedas enseñar con la voz de la experiencia personal a tu niñ@. Busca ejercicios de alimentación consciente o mindful eating en youtube. Hay muchos, busca uno que te haga sentido.

4.- Mantén contigo misma y tu niñ@, un diálogo de aprendizaje y mejora continua. Muéstrale que si ayer comió dulces hasta que le dolió el estómago, tal vez haya sido porque dejó pasar mucho rato sin comer, tal vez porque estaba muy emocionad@ con una fiesta o muy nervios@. O porque su desayuno no fue nutritivo, ayúdale a buscar formas en que pueda ayudarse mejor la próxima vez. Evita regañarle porque no se dio cuenta, o porque le advertiste y no te hizo caso. Lo que quieres es que se haga caso si mism@ a nadie más, para que nunca sienta que no puede seguir las instrucciones de cuidarse. Si no que se concentre en lo bien que se siente cuando se cuida.

5.- Déjale descubrir, lo que le hace sentir bien y lo que le hace sentir mal físicamente. Puedes ayudarle dejándole probar preguntándole, ayudándole a conectar posibilidades de alimentos que le hayan hecho sentir mal o bien. Sin imponer, sin esperar que encuentre las conexiones o que te las comente. Recuerda la clave está en ofrecer elementos nutritivos, para que tu niñ@ a prenda a escogerlos porque quiere sentirse bien. Y cuando hablo de elementos nutritivos me refiero a alimentos y otros, como formas de analizarme, reacciones, etc. Tú ofreces el niño o la niña escoge, desde su naturaleza. Si observas que no hay aprendizaje o que hay una marcada tendencia a escoger lo dañino, puede que sea una señal de que necesitan ayuda profesional.

6.- Confía en ti misma, haz lo que tengas que hacer para ganar la confianza de que podrás dar libertad a tu niñ@, manteniéndol@ a salvo, sabiendo que antes de llegar a un punto en que se haga daño o caiga en excesos, sabrás encontrar otra ruta. Esto es crítico, es poco probable que pase, si de verdad dejas que tu niñ@ se conecte con sus necesidades, pero es círcular, si tienes miedo no podrá conectarse con sus necesidades.

Nutrirse se relaciona con saber escoger aquello que te hace bien por sobre lo que te hace mal, se relaciona con tomar del medio, de las relaciones y de ti misma, lo que te ayuda a crecer, avanzar y cumplir tus metas. Te invito a dejarle esta valiosa herencia a l@s niñ@s de tu corazón.

¡Un abrazo a todas las valientes que han decidido dejar huellas en un ser en crecimiento!

Recuerda que si necesitas guía puede contactarme en mi correo, a través de esta web, por face o IG.


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