• Isabel Camus

¿Y si ya no doy más?


Hace unos días recibí una pregunta relacionada al burn out y cómo hacer con la alimentación, si justamente, lo que menos quieres comer son alimentos sanos. Y pensé que sería bueno contarles un poco del burn out, del estrés y de lo que podemos hacer.


Partamos por el estrés, que puede ser un precursor común del estado de Burn Out. El estrés en sí, no tiene nada de malo, es la reacción de nuestro sistema nervioso al medio, sin embargo, lo que comúnmente llamamos estrés es más bien un estado ansioso.

Este estrés, es gatillado por una respuesta sobredimensionada a los estímulos o sucesos de la vida, por intensidad y/o duración. Es decir, o no logramos manejar el salir del estado de amenaza constante por lo que siempre estamos en un estado de alerta y tensión o frente a algo en particular (normalmente áreas de la vida) reaccionamos de forma exagerada.

Lo llamaremos Estrés Intenso. Los síntomas son, tensión corporal, sobre-alerta, irritabilidad, dificultad para dormir, para dejar de pensar en lo que nos preocupa, cansancio, dificultad para ver oportunidades, dolores tensionales, tics, poca paciencia, una sensación de que todo apremia.

Lo que suele suceder es que cuando estos signos de estrés se mantienen constantes durante un tiempo, puede dar paso al síndrome de Burn Out. La persona sale de la sensación de premura y se produce una falta de interés y motivación. En el estado de estrés la persona está sobre-activada, cuando se está en estado de Burn Out la persona empieza a encontrar más difícil activarse, reaccionar ante el medio. El sistema nervioso ha perdido capacidad de tensionarse o reaccionar frente a los estìmulos. Se puede presentar con insomnio severo o al otro extremo, que se duerman muchas horas al día.

Si bien el burn out, puede tener otras causas diferentes al estrés intenso y prolongado, esta es la más común. En ambos casos, tanto de Estrés Intenso como de Burn Out, para las persona puede ser muy difìcil tomar acciòn con respecto a su alimentación. Aún sabiendo que la alimentación puedes ser una gran aliada para nuestra capacidad de responder al medio.

En el caso del estrés intenso. la persona siente que toda su energìa, foco y fuerza deben ir apuntados hacia otra dirección y por tanto, no queda tiempo, ni recursos para dedicarse a la alimentación. En este caso recomiendo hacer una revisiòn de prioridades, porque sin tu cuerpo, ninguno de tus objetivos tiene mucha importancia, ni los más loables, como el cuidado de tus hijos, flia o fundación. También se hace importante revisar creencias y emociones en las que vives.

En el caso del Burn Out, Síndrome de Desgaste y otros estado similares* que usamos para describir el cansancio profundo y las ganas de nada, que se apoderan de nosotros por tiempos pro-longados, te recomiendo:

  • Que partas por acciones que te permitan sanar y recomponer los daños a tu sistema nervioso, que de tanto reaccionar se ha fatigado.

  • Para sanar tu sistema nervioso, lo primero y más efectivo, es que puedas dormir todo lo que necesites, ojalá todo lo que el cuerpo te pida.

  • Además, que te tomes tiempos de ocio o tiempos limpios de estímulos estresantes o activantes. Si te produce mucha ansiedad el ocio, tal vez 20 min diarios, hasta que puedas ir expandiendo. En el fondo, el sistema necesita un recreo y puede que sea uno largo. Claro que si hay ansiedad, no es Burn Out ;) pero hay tantos intermedios en el continuo entre estrés, estados ansiosos y burn out.

  • Hay nutrientes que te pueden ayudar a sanar tu sistema nervioso como las vitaminas Bs, en sus diferentes versiones, el triptófano, etc. Te puedo recomendar que comas semillas por ejemplo, pero si estás en estado de burn out, la probabilidad de que cultives la emociòn necesaria, te programes con las compras, cumplas tu plan, prepares y consumas de las formas más adecuadas, son bajas. Y que finalmente obtengas las concentraciones necesarias para empezar a sentir efectos y te sigas motivando también.

Si bien, no soy tan amiga de buscar procesos rápidos y sé que los procesos rápidos no siempre traen los aprendizajes necesarios para todas, también sé que hay gente que se pierde aún más en el camino, si no cuenta con una mano que haga un poco de magia y ahí es dónde creo que tienen lugar los suplementos alimenticios naturales. Busca uno en el que confìes en la filosofìa detrás de la producción y por supuesto, también en la producción. Uno que tenga como finalidad recomponer sistemas nerviosos averiados, que tengan un proceso de producción lo más natural posible y déjate rescatar. Deberían ayudarte a dormir mejor o sentirte más descansada después de dormir.

Luego podrás poco a poco, retomar el contacto con tu cuerpo, el contacto con la danza de tus ritmos combinados con los de la naturaleza, reconocerte mejor, ayudarte mejor, nutrirte mejor...para que puedas decirte con conocimiento y seguridad, ¡a ese lugar no te dejo ir más! Ahora te veo, ya no estás sola, ahora te acompaño...

Un abrazo y mucha luz!

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*No soy partidaria de los diagnósticos, si bien hay contextos en los que tienen utilidad, he visto tantas personas perdidas de su poder vital, bajo el peso de etiquetas y diagnósticos, así que yo prefiero mantenerlo coloquial y no andar aplastando gente.

#Psiconutrición #Ansiedad #AlimentaciónSaludable #BurnOut #FatigaCrónica

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© Isabel Camus  - 2020